martes, 18 de enero de 2011

Um arvoredo resistente à descoloraçao

(plano en picado desde el cielo de un bosque en Panóias, Portugal)
Las piedras con musgo tapizadas...
© Ilkhi, 2008

Bosque encantado en Tras os Montes

Las piedras con musgo tapizadas
de un verde arcaico, milenario.

Los castaños trepando entre los pinos,
los carvalhos luchando por llegar
a un cielo que tapan esos pinos
a un cielo que aspiran alcanzar.

Los líquenes decoran tronco y ramas
con entorchados de insigne general.

Los helechos tan secos y abatidos,
de un ocre tostado y encendido,
se vuelven crisófitos vencidos
en desigual disputa temporal.

Siderúrgicos brezos salpican el camino
con aerolitos de una fragua natural.
Es la fragua, donde forjan esta flora,
de un bosque encantado y sideral.


De mi poemario Alta Densidad Seccional

© Ilkhi, 2008

(plano en contrapicado desde la tierra de un bosque en Panóias, Portugal)
Los helechos tan secos y abatidos...
© Ilkhi, 2008


4 comentarios:

  1. De vez en cuando se te ven las raices saliendo de las botas, que lo sepas.

    Beso.

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  2. qué bonito, ilkhi, qué bonito lo que haces y cómo lo haces con las palabras y las imágenes. Este paisaje venturoso, más ancho que mío, tan ancho como el musgo verde, se agarra a las venas como si de ellas hubiera nacido, como la segunda fotografía dice.
    Abrazos entre hojas y rocas, entre verdes, ocres y grises.

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  3. A MAITE: Ya sabes Maite, el árbol tira al bosque.

    Besos

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  4. A SOFÍA: Me alegra que te guste. Te felicito por tu sensibilidad excepcional.

    Abrazos entre luces y humus.

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