martes, 17 de julio de 2018

Los Derechos del Hombre y los/as sofistas liberales

26 de julio de 2001
Una prueba del igualitarismo demagógico que llega hasta nuestros días se puede ver en el primer artículo de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, 1789. "Los hombres nacen y viven libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la común utilidad". Esta declaración es la mejor forma para que un/a burgués/a liberal se asegure sus privilegios amparándose en su peculiar interpretación de "la común utilidad". De este modo, en plena revolución  francesa los llamados Jeunesse dorée llevaron a cabo el Terror Blanco entre 1794 -1795 y asesinaron a los sans-culottes, pues para los primeros "la común utilidad" era y es tener a las clases bajas oprimidas y semisuprimidas.

La lucha por la igualdad se pudo ver cuando las/os negras/os estadounidenses realizaron el boicot de los autobuses en Montgomery. Todo empezó cuando Rosa Parks se negó a ceder su asiento en un autobús a una persona blanca aquel 1 de diciembre de 1955 y esta protesta se prolongó hasta el 20 de diciembre de 1956. Aquel boicot hizo más en un año por los derechos civiles en EE. UU. que en 179 años de sofistería liberal desde George Washington hasta Dwight D. Eisenhower.

viernes, 13 de julio de 2018

En la complejidad está la mayor sutileza

23 de mayo de 1999
Durante todo el siglo XX se ha tratado de transformar en abstracto lo que era figurativo y antropomórfico. Esto nos ha llevado al uso recurrente del lema "less is more" de Mies van der Rohe, al que apelan la mayoría de los/as creadores/as, pero mucho más que menos es nada: "nihil est". Es decir, estar continuamente restando hasta llegar a la trascendencia de la nada como lo hicieron Mallarmé con su poesía pura; Schoenberg con su música atonal; Mondrian con su pintura abstracta; Malevich con su suprematismo y Oteiza con su cero final de la ley de los cambios. Pienso que ya no hay necesidad de transformar lo figurativo en abstracto. Nos acercamos a un nuevo siglo. Lo que fue abstracto en el pasado ya ha dejado de serlo.

miércoles, 11 de julio de 2018

La tinta se congelaba en el refugio del cabo Royds

Portada con una algrafía* del libro Aurora Australis

El libro Aurora Australis (1908) fue el primer libro escrito, ilustrado, impreso y encuadernado en la Antártida. Durante el invierno austral de 1908, Joyce, Wild y Marston imprimieron alrededor de cien ejemplares, de los cuales Day encuadernó treinta en el refugio del cabo Royds (en la Antártida). Shackleton fue el editor.

Joyce, Wild y Marston habían hecho un cursillo de tres semanas en la imprenta Joseph Causton & Sons Ltd. en Hampshire (Inglaterra) donde les enseñaron los rudimentos para componer con tipos de plomo, el uso de las tintas, los baños de ácido para los aguafuertes, manejo de la prensa y extracción de los impresos. Respecto a Day, era mecánico de motores y el típico "manitas" que se hizo cargo de la encuadernación.

Las condiciones bajo las cuales fue imprimido el Aurora Australis no fueron las mejores. Por un lado, el polvillo grasiento, producido por el carbón mezclado con grasa de foca (combustible con el que se alimentaba la estufa del refugio las 24 horas del día) se depositaba sobre el papel durante el proceso de impresión y secado. Por otro lado, la temperatura en el interior del refugio oscilaba entre -7º y 4º C. Esto era un inconveniente, pues la tinta se congelaba. Para conseguir que la tinta estuviera fluida ponían una vela encendida bajo la plancha de metal en la que se entintaba el rodillo. Al cubículo (sólo medía 4 m2) en el que Joyce y Wild tenían el comodín con los tipos de plomo y la prensa para imprimir, le pusieron el nombre de "The Rogues' Retreat" (El refugio de los granujas).


"The Rogues' Retreat"
Joyce se apoya con su mano izquierda en el comodín que contenía los tipos de plomo. En el lado derecho, la prensa ALBION con la que imprimieron el Aurora Australis.

Detalle del aguafuerte al que Marston tituló At the edge of the crater.

Esta es una de las once ilustraciones del Aurora Australis. Se trata de un aguafuerte que realizó Marston. Representa a cinco expedicionarios del Nimrod: Mackay, David, Adams, Marshall y Mawson, cuando coronaron por primera vez el volcán Erebus, 3794 m. de altitud, el volcán activo más austral. El sexto expedicionario, Brocklehurst, no llegó al borde del cráter debido a que sufría congelación en los dedos de los pies, así que se quedó en el último campamento.

Resulta interesante confrontar este aguafuerte con la fotografía (véase más abajo) que sacó Mawson aquel 10 de marzo de 1908. Mientras la fotografía muestra un plano contrapicado, pues está sacada desde un borde del cráter ligeramente inferior al lugar en el que se puede ver a los cuatro compañeros de Mawson; en cambio, el aguafuerte de Marston es un plano picado y contraplano de la fotografía, ya que se puede ver por detrás a los cuatro montañeros observando un torbellino de vapor que surge del volcán. En el extremo opuesto del cráter "está el fotógrafo Mawson" con su piolet en la mano izquierda y saludando con la derecha.

Detalle de la fotografía sacada por Mawson el 10 de marzo de 1908 desde la parte más baja del cráter del Erebus, en el lado opuesto al que estaban sus compañeros.

Desde mi punto de vista, en esta confrontación entre el aguafuerte y la fotografía, el aguafuerte resulta triunfante, a pesar de la pretendida objetividad de la fotografía. Me imagino a Marston escuchando el relato de la exploración del cráter, contado de modo diferente por cada uno de los expedicionarios que alcanzaron la cima, y cómo sintetizó en este aguafuerte todos aquellos sentimientos, experiencias y palabras. Después de todo, dibujar es un modo de pensar, contrariamente, las cámaras fotográficas no piensan.

Colofón del Aurora Australis con el logotipo de los dos pingüinos.

Interior de la cubierta posterior de un ejemplar de Aurora Australis, fue confeccionada por Bernard Day con madera contrachapada procedente de las cajas de suministros de la expedición Nimrod, y con cuero que llevaban para reparar los arneses de los trineos.

La superficie de la cubierta del libro Aurora Australis tiene 555,36 cm2, evidentemente, es muy pequeña e insignificante si se compara con los 14 millones de km2 de la superficie del continente antártico, sin embargo, el tiempo que he dedicado para saber cómo fue realizado este libro, me parece inconmensurable.


Detalle del menú de la cena del Midwinter Day (solsticio de invierno) el 23 de junio de 1908 en el refugio del cabo Royds. El cajista tipógrafo estuvo muy creativo. Es posible que alguien que degustó el Plum-pudding dejara la huella sobre la hoja tipografiada.



*La misma técnica que la litografía, pero en lugar de utilizar una piedra se utiliza una plancha de aluminio.


jueves, 5 de julio de 2018

Lo inaccesible del pasado es su presente

28 de noviembre de 2002
AL LÍMITE DE LA HERMENÉUTICA (límite brumoso).
Vínculo con lo real REPRESENTACIÓN sin aglutinante.
He dejado de ser exclusivamente un ARTEGILEA (hacedor de intervalos)
para ser un SEITEZEITWENDER en alemán (cambiador de espacio y tiempo) en euskera ALDE(I)BIRIKARIA (girador de espacio y tiempo).
Las palabras alemanas SEITE (lado) y ZEIT (tiempo) están fundidas en SEITEZEIT. Al igual que estas palabras en euskera ALDE (lado) ALDI (tiempo).

martes, 3 de julio de 2018

La expedición antártica Nimrod 1907 - 1909

Fotografía sacada por James Murray, biólogo y miembro de la expedición Nimrod

En la fotografía se puede ver de izquierda a derecha: Frank Wild, encargado de las provisiones; Ernest Shackleton, jefe de la expedición; Eric Marshall, cirujano y Jameson Adams, meteorólogo. Estos cuatro hombres acababan de volver de la travesía denominada "Farthest South" (el punto más al sur 88º 23' de latitud sur) al que habían llegado el 9 de enero de 1909. Se quedaron a 150 kilómetros del polo sur geográfico.

Entre las muchas expediciones antárticas que se realizaron a principios del siglo XX, la expedición Nimrod 1907-1909 es una de las menos conocidas, sin embargo, sus logros tienen más mérito, pues la financiación fue mínima comparada con las expediciones más publicitadas que vinieron después.

La travesía al polo sur geográfico la habían comenzado el 29 de octubre de 1908. Los cuatro expedicionarios sufrieron caídas en profundas grietas de hielo que estaban tapadas por la nieve, y los cuatro ponis que llevaban para arrastrar los trineos fueron muriendo durante la ascensión del glaciar Beardmore (uno de los glaciares más largos del mundo, tiene 160 kilómetros de longitud) consecuentemente, ellos tuvieron que arrastrar los trineos con los pocos víveres que les quedaban, llegaron a comer el maíz que estaba destinado para alimentar a los ponis. El 27 de diciembre llegaron a la meseta antártica situada a 3100 metros de altitud sobre el nivel del mar y se enfrentaron a ventiscas de más de 100 km/h. La temperatura era de -30º C. El 30 de diciembre sólo pudieron hacer seis kilómetros debido a la fuerte ventisca, y los días 7 y 8 de enero no salieron de sus sacos de dormir. El día 9 de enero Shackleton decidió poner fin a aquella aventura. Plantó la bandera del Reino Unido y depositó un cilindro de latón que contenía documentos, sellos de correos, una cámara y una brújula. Habían llegado a aquel "Farthest South" 88º 23' de latitud sur.

La vuelta no fue menos penosa que la ida. Tenían que llegar antes del 1 de marzo a la península de Hut Point para embarcar en el Nimrod. El día 20 de enero llegaron al glaciar Beardmore y comenzaron su descenso, cada vez eran más escasos los víveres, además, sufrían de disentería por haber comido la carne de los ponis muertos. El 23 de febrero llegaron al depósito de víveres Bluff Depot que había sido reaprovisionado por Ernest Joyce, otro miembro de la expedición. Pero el 27 de febrero Marshall estaba rendido y no se veía con fuerzas para seguir, estaban a 61 kilómetros del refugio. Entonces Shackleton decidió dejar que Adams cuidara de Marshall mientras él y Wild irían a Hut Point con la esperanza de llegar antes de que hubiera zarpado el Nimrod. Shackleton y Wild llegaron al refugio del cabo Royds el 28 de febrero. Con la esperanza de que el Nimrod estuviera fondeado cerca, trataron de llamar la atención y dieron fuego a una cabaña de madera que había sido utilizada para observaciones magnéticas. Al poco rato apareció el Nimrod y tres días más tarde fueron rescatados Marshall y Adams.

Después de 126 días rodeados de hielo y una luz cegadora, 2700 kilómetros a pie, luchar contra las inclemencias atmosféricas, además de la mala alimentación, por fin estaban en la cubierta del Nimrod. Como se puede ver en la fotografía, las condiciones atmosféricas tan adversas afectaron a Shackleton y sus compañeros, a los cuales no les gustaba ponerse las gafas de nieve, de ahí que se aprecien las quemaduras en sus caras provocadas por los rayos ultravioletas. También sufrieron fotoqueratitis (ceguera de nieve). Hay que tener en cuenta que en el momento en que fue sacada la fotografía (marzo de 1909) Wild y Shackleton tenían 35 años, y Marshall y Adams 29.

El 14 junio de 1909 Shackleton llegó a Londres y le dijo a su esposa: "I thought you'd rather have a live donkey than a dead lion." (Pensé que preferirías tener un burro vivo que un león muerto.) 


jueves, 28 de junio de 2018

Dadaísmo, cubismo y guerra

25 de febrero de 2000
George Grosz hizo estas declaraciones sobre el dadaísmo en Alemania en una entrevista que le hicieron en 1924.
No bromeo: el dadaísmo es uno de los movimientos artísticos que haya conocido Alemania desde hace tiempo. No fue un movimiento idealista, sino un producto orgánico, una reacción contra tendencias que se remontan al periodo de las Grandes Invasiones; contra ese arte "sagrado" que meditaba sobre el cubismo o el gótico mientras los generales pintaban con sangre.
Han pasado más de ochenta años desde la Primera Guerra Mundial y durante todo este tiempo los generales de diversos ejércitos han seguido pintando con sangre, ahora lo están haciendo en la guerra de los Balcanes. Pero el arte no ha sido mejor ni peor (desde las pinturas rupestres de hace 40 000 años hasta nuestros días) en función de las atrocidades promovidas por unos políticos y cometidas por unos militares que han sido vitoreados por sociedades aborregadas. Es sorprendente ver cómo el cubismo durante la Primera Guerra Mundial fue considerado "boche"* por los franceses, teniendo en cuenta que el cubismo nació en Francia. También son llamativas las declaraciones de Julio Jáuregui, asesor de los departamentos de presidencia y justicia del Gobierno Vasco en 1937, cuando cuenta cómo al lendakari José Antonio Aguirre no le gustaba nada el Guernica de Picasso: "No valía nada para él". Por otro lado, los nazis ("boches" para los franceses) al ver el Guernica en el Pabellón de España de la Exposición Internacional de París en 1937, dijeron esto del cuadro: "la pesadilla de un loco, que parece, además, pintada por un niño de dos años".

En la guerra todo se justifica, pues el individuo está supeditado a la patria. Cuando al ejército se le considera como sinécdoque de la patria, todo se justifica (incluso asesinar legalmente en una guerra) y se exime de toda responsabilidad al asesino por el cumplimiento de la obediencia debida. Se va más lejos, se le llama "héroe" o "mártir" y se le construyen monumentos con los que recordar las "hazañas" asesinas que cometió en nombre de su patria.

* Los franceses desde mediados del siglo XIX han identificado todo lo alemán como "boche" y "tête de boche" ("asno" y "cabeza de asno") pues consideraban que los alemanes eran personas tozudas en extremo que no tenían educación ni refinamiento y que carecían de imaginación.


miércoles, 27 de junio de 2018

El pingüino fascinado ante un fósil de Glossopteris

Lo ha encontrado en el monte Buckley, junto al glaciar Beardmore, en lo que fue el bloque continental Gondwana (Bosque de Gond) hace 250 millones de años.
© Ilkhi, 2018