lunes, 15 de abril de 2019

Polipoesía, naturalezas muertas y prácticas normativas

15 de diciembre de 2003
Pintada en el barrio del Raval (Barcelona): LA CIVILIZACIÓN CREA MONSTRUOS 100% ANTISOCIALES. Pintadas en el barrio de Gracia: ACTITUD PUNK Y LUCHA LIBERTARIA. EL AMOR HA MUERTO. Félix de Azúa escribe: "Para el poeta moderno la naturaleza ha muerto". Digo yo si ésta será la razón por la cual los poemas, cada vez más, se ven, leen y escuchan como naturalezas muertas. En el Festival de Polipoesía de Barcelona lo que ha predominado ha sido la repetición y la variación en el orden de las palabras dichas con diferente entonación. Nada que no hubieran hecho los dadaístas hace 87 años. Si la novedad está en utilizar samplers y vídeo digital, entonces está claro que la alta tecnología los ha deslumbrado tanto que piensan jugar con el pasado indefinidamente. Jorge Díez, director de programas culturales de INJUVE, dice: "El concepto de creatividad, vinculado a la idea romántica del artista genial e incomprendido por la sociedad, es efectivamente un tópico a desterrar en el contexto de la práctica artística actual". Lo que no dice es que este tópico de la idea romántica no era con el que se identificaban la mayoría de los artistas, sino el que le asignaban a el/la artista aquellos/as que no lo eran.

domingo, 14 de abril de 2019

viernes, 12 de abril de 2019

Once upon a time when there wasn't time

We could have lived timelessly
© Ilkhi, 2019

sábado, 6 de abril de 2019

Too short a time to get to know this forgotten palimpsest

The New York Times in print for Wednesday, April 28, 1937
"Many survivors took the long trek..."
© Ilkhi, 2019

miércoles, 3 de abril de 2019

De aquel falaz pasado al lodazal de la enseñanza vigente

11 de agosto de 2004
En nuestra juventud creíamos estar descubriendo cosas nuevas, sin embargo, eran meras doxografías del pasado, fosilizadas y tergiversadas más de una vez por el/la doxógrafo/a de turno. Ya en aquel entonces, todo se sampleaba, se muestreaba con estadísticas falaces y se copiaba sin descanso, como si no hubiera cosas nuevas para descubrir. Todo aquello lo que ha hecho es crecer exponencialmente en los últimos años.

La mayoría de los/las profesores/as universitarios crean alumnos menesterosos, pues tratan a los alumnos como si no supieran nada y hubiera que darles todo hecho (pensado por el/la profesor/a). Estos profesores en lugar de esperar que sus alumnos asimilen de manera crítica los contenidos que imparten en sus clases, por el contrario, lo que esperan es que sus alumnos sean clones de sus profesores.

viernes, 29 de marzo de 2019

Un libro que corta como el filo de un Bowie

© Ilkhi, 2019

Cuando he terminado de leer este libro he tenido la misma sensación que tuve en 1994, en el momento que terminé de leer por primera vez Todas las almas de Javier Marías. Cuatro años antes de leer aquel libro yo había estado en Oxford durante seis meses en los mismos lugares a los que se refiere Javier Marías en su novela, de tal modo que aquella toponimia para mí tenía colores, sonidos, olores, sabores y sensaciones táctiles que ya no eran las de Javier Marías, sino las mías propias.

Con esta novela de Aixa de la Cruz me ha ocurrido lo mismo. Cuando Aixa escribe topónimos como estos: Basurto, Indautxu, Górliz, escaleras de la calle Ronda, puente de San Antón, para mí no son meras señales locativas, pues están repletas de una semántica dirigida a mis cinco sentidos.

Son muchos los momentos a lo largo del relato que apelan a la reflexión. Por ejemplo, en el que en una sola frase (no escrita ni en euskera ni en castellano sino en inglés) Aixa resume, magistrálmente, en lo que han desembocado los últimos cuarenta años del País Vasco "Welcome to Dismay-land" (Bienvenido/a al país de la consternación). Lo hace mientras mira el parque acuático flotante junto al espigón de Astondo (Górliz) sobre el cual se desvanece la pintada AMNISTIA "que ya estaba allí cuando nosotras nacimos".

Durante la autopsia (en su significado etimológico) Aixa descubre con hábiles movimientos de sus sinapsis neuronales cómo "el género proviene  de un sistema de control panóptico, porque somos ese control". (la palabra "somos" la he puesto yo en negrita).

En esta novela Aixa habla del cuerpo y la culpa, pero lo más esperanzador es que siempre lo hace desde la premisa: CAMBIAR DE IDEA. Este relato de autoficción ensayística que deviene en "autofracción curativa" ha entrado en mis pensamientos como el filo de un Bowie que se abre paso en la carne hasta llegar al hueso.


sábado, 16 de marzo de 2019

Κόσμοποιία

21 de septiembre de 1999

Dendrografiar
Litografiar
Fotografiar
Hidrografiar
Geografiar
Aerografiar
Pirografiar
Termografiar
Criografiar
Xilografiar