viernes, 29 de septiembre de 2017

El beso otoñal de un ginkgo

Afilando un afecto
© Ilkhi, 2017

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Tres lugares, ningún lugar...

Cartografía aposiopática
© Ilkhi, 2001

martes, 26 de septiembre de 2017

Cuestionando la teoría basada en lo heredado

La destrucción fenomenológica en acción
© Ilkhi, 2017

domingo, 24 de septiembre de 2017

Antartidarrek zurezko pilotaleku bat eraiki dute

Pinguino kroziertar pilotari ohiak ohorezko sakea egin zuen
© Ilkhi, 2017

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La imposición monolingüística en el mundo anglosajón

El pasado lunes escuché a José María Lassalle en una entrevista que le hicieron en torno a su libro Contra el populismo. Me sorprendió cuando atribuyó una cita a Shakespeare. Lassalle dijo esto en la entrevista.
"Cada vez es más difícil explicar la complejidad del mundo que nos toca vivir, sobre todo, como cuando decía Shakespeare en La Tempestad "Todo lo sólido se desvanece en el aire"; y todo lo que considerábamos como sólido y que formaba parte de la estructura en torno a la que organizábamos nuestra vida está suspendida en el aire por el efecto de la posmodernidad".
Shakespeare nunca escribió esa frase en su obra de teatro La tempestad. Lo que escribió fue esto.
"Our revels now are ended. These our actors, as I foretold you, were all spirits, and are melted into air, into thin air. [...] We are such stuff as dreams are made on, and our little life is rounded with a sleep".
(Nuestros festejos han terminado. Estos actores nuestros, como ya te dije, eran todos espíritus, y se han desvanecido en el aire, en un aire tenue. [...] Estamos hechos de la misma sustancia de la que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida está redondeada con un sueño).
La frase "All that is solid melts into air" (Todo lo sólido se desvanece en el aire) es del Manifiesto Comunista de Marx y Engels, más exactamente, de la traducción oficial* al inglés que hizo Samuel Moore en 1888, pero en el original alemán de 1848 lo que pone es: "Alles Ständische und Stehende verdampft" (Todo lo estamental y permanente se evapora).

Decir como han dicho muchos académicos anglosajones que la frase "All that is solid melts into air" tiene ecos shakespearianos (como cuando el académico estadounidense Jon Elmer Erickson dijo de esta frase "as Marx put it invoking Shakespeare") es tan absurdo como si alguien extrae una frase de Don Quijote de la Mancha de una traducción en lengua china, y dijera que esa frase de Cervantes tiene ecos confucianos.

Lo que escribió Shakespeare en 1611 no tiene nada que ver con lo que escribieron Marx y Engels en 1848. Mientras Shakespeare en su pasaje nos viene a decir que somos materia de sueños, Marx y Engels, en cambio, se refieren a lo efímero de los estamentos corporativos que organizan la sociedad, y por ende describen los efectos devastadores del capitalismo. Algo que Shakespeare ni en el más distópico de sus sueños hubiera podido imaginar.

Supongo que el señor Lassalle no tiene entre sus lecturas predilectas las obras de Marx y Engels, pero cuando se cita a un/a autor/a no basta con repetir lo que algunos académicos dicen sobre la procedencia de esa cita, hay que contrastarlo.

Cuando una traducción como ésta se interpreta como si fuera la que se escribió en el original alemán, el peligro de una "sociedad del conocimiento" monolingüe está a la vuelta de la esquina.

*La primera traducción al inglés del Manifiesto Comunista la hizo Helen Macfarlane, en 1850, para el periódico Red Republican, y fue publicada en cuatro entregas, el 9, 16, 23 y 30 de noviembre de 1850, pero no tuvo gran difusión, pues el periódico cerró por problemas financieros en diciembre de ese mismo año.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El pingüino remero en la primavera austral

Comienza la temporada de remo en el cabo Crozier
© Ilkhi, 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Halan bizi behar izan zituen malkozko (h)aran hartan

Lurren azalpena eta oihuaren arana
© Ilkhi, 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Musitad el eterno déjà vu malhadado

El escritor, crítico de arte y profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, Miguel Ángel Hernández Navarro, entre agosto de 2013 y octubre de 2014, escribió en segunda persona un diario que publicaba cada domingo en La Opinión de Murcia. En enero de 2016 aquellos fragmentos cotidianos se convirtieron en un libro titulado PRESENTE CONTINUO (Diario de una novela) Editorial Balduque, 2016. Éste es un párrafo de lo que escribió Miguel Ángel Hernández sobre el sábado 16 de noviembre de 2013.
"Entre charla y charla saludas a muchos amigos y conoces a varios escritores y editores. Desvirtualizas a muchos que sólo conocías a través de las redes sociales. Cuando los saludas parece que os uniese una gran amistad. Es extraño. Más que conocer, parece que ahora la gente se reconoce. El primer contacto no es exactamente el primero. Es una suerte de déjà vu siniestro".
Después de leer este pasaje me interno en la bocamina de mi memoria armado con la piqueta y el frontal, la veta aparece inmediatamente, esta vez es un pasaje de Gilles Deleuze, de su libro Marcel Proust y los Signos, publicado por primera vez en las Presses Universitaires de France en 1964.
"Cada signo tiene dos mitades: designa un objeto y significa algo diferente. El lado objetivo es el lado del placer, del goce inmediato y de la práctica. Embarcándonos en esta vía ya sacrificamos el aspecto "verdad". Reconocemos las cosas pero no las conocemos jamás. Confundimos lo que el signo significa con el ser o el objeto que designa".
49 años separan estos dos textos a la manera de una ihancia lacaniana, pero lo que realmente supura de esta herida es el déjà vu patológico que todo lo invade. Son muchos los que piensan que sólo queda susurrar ese siniestro "déjà vu" mientras los infatigables CCD registran imágenes y textos insignificantes de un mundo periclitado. Sin embargo, el error está en vivir el presente como un "presente recordado" para el cual el futuro es inaccesible. Pienso que la memoria la debemos tener delante de nosotros y no en nuestra espalda, pues la memoria está para ser construida, no para ser fosilizada como si fuera un manual de interpretación irrebatible.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Nuevo fármaco para curadoras/es de exposiciones

Composición por sobre:
Serrín extraído de cerebros con un grado de sensibilidad cercana a cero 1,2g
Cloruro hipognoseológico .........................................................................1,5 g
Estulticia ..................................................................................................20,0 g

Si usted toma un sobre de curatoral, cuando utiliza el lenguaje "comisariado", incrementará la vacuidad del discurso aún más si cabe.
© Ilkhi, 2017

viernes, 8 de septiembre de 2017

Harria garrian ta gogoa kirolan


En esta fotografía se puede ver a Iñaki Perurena realizando una alzada de la piedra irregular Albizuri Aundi de 166,5 kilos.
Fotografía: P. Loubet

Con el título que he puesto a esta entrada "Harria garrian ta gogoa kirolan" (La piedra en la cintura y el pensamiento en el regocijo) he querido parafrasear un refrán del libro Refranes y sentencias publicado en Pamplona en 1596 en edición bilingüe euskera/castellano. El refrán original dice así "Gorua garrian ta gogoa kirolan" (La rueca en la cintura y el pensamiento en el regocijo). Aquí se puede ver que la palabra "kirola" en su origen significaba (regocijo), pero esta acepción a pasado a un segundo plano a partir del siglo XX, cuando su significado principal pasó a ser (deporte). Gonzalo de Berceo, ya en el siglo XIV, recoge en su obra capital Los Milagros de Nuestra Señora la palabra "quirolas" con el significado de (regocijos).

Ese kirola/regocijo se puede percibir en estos versos del harrijasotzaile Iñaki Perurena, nacido en Leiza el 23 de septiembre de 1956. Se puede escuchar y ver el poema completo en este cortometraje dirigido por su hijo Xabier Perurena (aquí) "Harriarekin hizketan" (Hablando con la piedra)

Entzun dut ez zarela bizi
hotza zarela
astuna, iluna
baina nere ikutua esnatu
nere igurtzia piztu
arindu nere magalean
eta harrotu nere bizkarrean
nere harri kuttuna

He oído que no estás viva
que eres fría,
pesada, oscura.
Pero mi contacto te despierta
mi frotamiento te reanima
te aligeras en mi regazo
y te elevas en mi hombro.
Mi querida piedra

No hay que confundir esta actitud ante la piedra con lo que la antropología denomina animismo, pues la piedra para el harrijasotzaile no está dotada de razón, inteligencia y voluntad, sino que es la fusión entre el ser humano y la materia (en este caso la piedra que un científico diría que está inerte) sin embargo, el harrijasotzaile la siente "viva" en cuanto entra en contacto con ella. El contacto puede ser visual, auditivo o táctil. Son muy significativas las palabras que se dice dijo Santos Iriarte* "Errekartetxo", en 1947, cuando vio por primera vez la Albizuri Aundi dijo: "Begiz jaten diat. Hala ta guztiz ere, hainbestek jaso ezinda utzi dutenean, zerbait gaitza derrigor eduki behar dik" (La como con los ojos. Sin embargo, cuando tantos la han dejado sin poder levantarla, forzosamente algo difícil debe de tener.)

En 2013 le hicieron una entrevista a Perurena en la revista Jot Down y con estas dos frases resumía lo que ha intentado a lo largo de su vida de harrijasotzaile: "Siempre he intentado dignificar este deporte, darle otra imagen. Dejar claro que no soy un forzudo".

* Santos Iriarte, conocido por el nombre de su caserío "Errekartetxo", consiguió elevar y nivelar sobre su hombro la piedra Albizuri Aundi el 30 de noviembre de 1947, intento en el que habían fracasado los anteriores harrijasotzailes desde 1875, año en el cual según la leyenda Jose María Zuriarrain Galarza la levantó por primera vez. Errekartetxo fue el abuelo del poeta Juan Manuel Uria autor del poemario Harria que se publicó el pasado mes de enero.