martes, 15 de abril de 2014

La estética nace se viste con Logos y muere con Ethos

La fuerza vital y estética en la eternidad
© Ilkhi, 2002

Enfoque mental y Agua de nadie
© Ilkhi, 2002

 Arte y campo de batalla 169 años después
En mi libro de artista
 αἰών αἰσθητός en el valle de Berrueza
© Ilkhi, 2002


αἰών αἰσθητός en el valle de Berrueza

Todo esto empezaba el 21 de junio de 2000 [en mi tiempo, año 2768] de un lado tiempo intemporal, donde nada se mide y todo se siente. El lado tiempo estaba en la exposición L’empire du Temps, en el Hall de Napoleón, del museo del Louvre. Allí veía y leía, por primera vez, la palabra griega “Aión” con el significado de “vida en contextos que expresan su pérdida” y tomaba conciencia de una percepción temporal no mensurable. Aquella semilla germinó hasta empezar a verse la obra que titulé aión aisthetós en el valle de Berrueza. 

En esta obra veo los cambiantes Logos, Ethos y Pathos en un lugar tiempo donde lo que ocurre no es indiferente ni se impacienta por ESTAR y SER en este mundo. A diferencia de ese otro pensamiento llamado posmoderno, en su variante reaccionaria y acrítica; donde, como dice Baudrillard, lo que prima es la indiferencia e impaciencia ante el sujeto y el objeto. La ciencia, especialmente la cibernética, ha racionalizado el mundo entero, como si todo fuera un objeto susceptible de transformarse en una verdad matemática. Ya lo advertía Heidegger en sus últimas líneas del Ser y el Tiempo: “…se corre el peligro de hacer de la conciencia una cosa”. 

He elegido el óleo azul Prusia para dibujar αἰών αἰσθητός por su cooperación con la luz, ya que la luz es su mejor aliado; un color cuya oscuridad se reafirma en la acción claridad de la luz. Esta obra irá creciendo oscureciéndose, mediante la luz, a medida que surge el tiempo. 

Al haber elegido grafías de diferentes lugares y culturas del planeta no pretendo una globalización, sino una percepción [en esta colección ordenada de imprecisiones en la que se basa cada grafía, cada intervalo temporal y cada vida humana] a través de lo sabido, de lo descubierto, de lo que deja de estar oculto alétheia (verdad) y lo que está por descubrir. 

He elegido el óleo bermellón cadmio holandés para dibujar la palabra ARTE, (en euskera significa intervalo de tiempo) como el color de la savia del pensamiento espacio/temporal: el ARTE=ENTRE de la aparición desaparición del significado; por otro lado, la tipografía que he utilizado, “Bodoni” (tipo de letra romana moderna utilizada desde finales del siglo XVIII) pone en cuestión la “identidad ética caligráfica” que puede haber detrás de una tipografía. ¿Cuánta gente, al leer la palabra ARTE, consigue ver un tipo de letra o un tiempo determinado, incluso un árbol? (en euskera la palabra “arte” también significa “encina”). Si alguien ve un color amarillo, azul o rojo creerá que no hay duda de cual es su significado, aunque su definición significante sea más temporal que esencial. 

La fototerragrafía: ENFOQUE MENTAL (desarrollo de transiciones entre espacios) que he sacado en el valle de Berrueza con la cámara bajo un terrón de tierra labrada, a tan sólo 70 milímetros del punto visible más cercano, pero enfocado (mise au point) a 1000 milímetros, en ese punto invisible del espacio intermedio (entre el cielo y la tierra) que está entre el espacio límite y el infinito. Lo invisible sólo puede ser percibido como una realidad privada de forma concreta, es decir, la ausencia en la imagen de la “verdadera” imagen convencional. En esta fototerragrafía no sólo escribe la luz sobre la película, sino que la materia, hematites, de la que está hecho el espacio límite, también escribe. El enfoque es mental. También la denomino apóphasis. La apóphasis es un enunciado que puede ser afirmativo o negativo en la presencia o ausencia de lo que vemos.


Ilkhi, 21 de diciembre de 2770

(Parte del texto que escribí, a modo de presentación, sobre las obras que se pueden ver en este libro de artista)

 

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