miércoles, 7 de septiembre de 2016

Bertsolaritzaren sua / El fuego del versolarismo

El versolarismo también es un modo de mantener encendida la llama del euskera. Hace 40 años nadie se hubiera imaginado a una mujer compitiendo y ganando en el Campeonato Nacional de Versolaris de 2009, la mujer que lo consiguió se llama Maialen Lujandio. En 1986 (hace 30 años) yo vi y escuché en Anoeta a la primera versolari de la historia del versolarismo (los primeros versolaris empezaron hacia 1800) que había llegado a la final de un Campeonato Nacional, esta mujer es Kristina Mardaras, nacida en Iurreta en 1948.

Maialen Lujanbio, versolari nacida en Hernani en 1976, es la primera mujer que ha conseguido la "Txapela" en el Campeonato Nacional de Versolaris, 2009. Su mérito es haber llegado ahí en una sociedad tan machista. Como ella misma ha dicho: "Ni ez naiz sentitzen gizonen artean emakume bat, bertsokideen artean bertsolari bat baizik" (Yo no me siento una mujer entre hombres, sino una versolari entre compañeros versolaris).

El año 2008 en una entrevista que le hicieron a Maialen en la revista ARGIA, le preguntaron:
Politikoki polita da saio bat antolatzerakoan emakume bat sartzea. Baina zergatik bakarra? Maila al da arazoa?
(Al organizar un recital de versolaris políticamente es bonito meter a una mujer. ¿Pero por qué sólo una? ¿Acaso el problema es el nivel?
Así contestó Maialen:
"Nik uste zenbakien kontu hori ondorio bat dela eta jatorrira begiratu behar dela. Begiratu behar dugu gizartearen erdia izanik, zergatik diren hain gutxi kantuan ari direnak, gizonezkoekin konparatua. Hor atzera begiratu behar dugu, heziketara eta gure gizarte ohituretara. Batetik, espazio publikoa gizonezkoena izan da, eta espazio pribatua emakumeena. Emakumeen hitzari eta ekintzari ez zaio garrantzirik eman izan sozialki, plazan emakumea ez da protagonista izan, ez da erdigunea izan. Bertso eskoletan 15-16 urte dituzten neska askok eta askok utzi egiten dute. Ez dutelako euren burua ikusten berrehun pertsonako plaza baten aurrean hizketerako gai, eta hori kiroletan eta beste hamaika aktibitatean pasatzen da."

(Creo que ese asunto de los números es una consecuencia, y que se tiene que mirar al origen. Tenemos que mirar a lo que es el centro de la sociedad; por qué son tan pocas las que están cantando, comparadas con los hombres. Tenemos que mirar hacia atrás, a la educación y costumbres de nuestra sociedad. Por un lado, el espacio público ha sido de los hombres, y el espacio privado ha sido de las mujeres. Socialmente no se ha dado importancia a la palabra y acción de las mujeres, en la plaza (espacio público) la mujer no ha sido protagonista, no ha sido el punto central. En las escuelas de versolaris hay muchas chicas que tienen 15 y 16 años y muchas de ellas dejan el versolarismo. Porque no se ven a sí mismas en una plaza con doscientas personas delante que las ven como tema de conversación, y eso ocurre en el deporte y en otras tantas actividades)

Aquí dejo uno de los versos con los que Maialen Lujanbio participó y ganó la "Txapela" en 2009.
El tipo de "bertso" que cantó ("bertso" en euskera no significa verso, sino estrofa) se llama "bederatzi puntuko bertsoa" (la estrofa de nueve rimas). Los cuatro primeros "puntuak" (en castellano se denominan rimas) se dividen en dos hemistiquios de 7 y 6 sílabas respectivamente; los cuatro siguientes tienen 6 sílabas, y el último "puntu" se compone de dos hemistiquios de 7 y 5 sílabas.
Este "bertso" lo cantó en la modalidad de "kartzela", esta modalidad en los concursos de versolaris consiste en que cada versolari actúa individualmente, sin que el resto de concursantes pueda oírle. En este caso la palabra con la que tenía que improvisar era "SUA" (El fuego). Esta palabra sólo se la dicen unos segundos antes de que empiece a improvisar.

Hura asmakizuna  /  homo habilisena
bazun intentzioa  /  bazuen sena
bi harrik elkar jota  /  txispa bat aurrena
asmakizun haundina  /  mendetan barrena
sua da problema
zenbait basorena
edo jaki dena
berotzen duena
eta bi begiradek  /  sortzen dutena

La traducción que he hecho es la más literal posible.

Aquel sí fue un invento  /  el del homo habilis
tuvo la intención  /  tuvo la intuición
de golpear dos piedras entre sí  /  una chispa, la primera
el gran invento  /  a través de los siglos
el fuego es el problema
de algún bosque
o el que calienta
todos los alimentos
y el que crean  /  dos miradas

lunes, 5 de septiembre de 2016

La libertad como cebo atractivo y víctima a la vez

Trampa del neoliberalismo
Los acólitos de los Chicago Boys haciendo de las suyas
© Ilkhi, 2016

domingo, 4 de septiembre de 2016

Música epistolar en Braga (Portugal)

Concierto para violín y buzón
© Ilkhi, 2016

viernes, 2 de septiembre de 2016

Quando a ponte é uma miragem que se desvanece

A ponte Luís I num nevoeiro denso
© Ilkhi, 2016

jueves, 1 de septiembre de 2016

Arte de pesca demagógica

Banderín de enganche
A río revuelto, ganancia de dictadores
© Ilkhi, 2016

miércoles, 31 de agosto de 2016

Hermenéutica poscanónica de arcaicas "certezas"

Formas exiliadas y excéntricas
© Ilkhi, 2016

martes, 30 de agosto de 2016

domingo, 21 de agosto de 2016

Oporto, la puerta dourada que lleva al océano Atlántico

© Ilkhi, 2003 - 2016


o barco avança sem destino.
as noites, os dias, o barco avança sem destino.
o oceano é infinito.
José Luís Peixoto
de su poemario A Criança em Ruínas, 2012


Con este título que le he puesto se puede adivinar que Oporto es una de las ciudades europeas a la que vuelvo una y otra vez sin cansarme de verla evolucionar. Las ciudades más que idealizarlas las interiorizo.

En el díptico fotográfico que está sobre estas líneas se puede ver dos fotografías de la misma tienda en Oporto. La foto en blanco y negro la saqué con una cámara analógica en 2003 y la que está en color la fotografié la semana pasada con una cámara digital.

La diferencia no es sólo temporal (parece que las separan más de cien años) primordialmente es conceptual, ya que mientras en la foto que saqué en 2003 las bacaladas que cuelgan en la parte más alta del escaparate son auténticas, sin embargo, las que están colgadas en la foto de 2016 son de cartón piedra: apoteosis de la simulación. Por otro lado, en la foto de 2003 se pueden ver las hortalizas y frutas colocadas delante de la tienda en un "orden" desordenado, por el contrario, en la foto de 2016 vemos que la entrada a la tienda es diáfana con una alfombra acrílica en el suelo y dos plantas flanqueándola. La decoración globalizadora de Pinterest haciendo estragos. Respecto a la tipografía utilizada en el toldo de la tienda, en la foto de 2003 se puede ver que utilizaron el tipo de letra Optima diseñado en 1958, pero en la "nueva tienda" han utilizado una versión del tipo de letra Garamond diseñado en 1530. El desconocimiento de los estilos tipográficos y sus cualidades estéticas e históricas cada vez es mayor entre los profesionales del diseño.


Thirteen laughing at each other en el Jardim da Cordoaria

© Ilkhi, 2016

© Ilkhi, 2016

© Ilkhi, 2016

© Ilkhi, 2016


Siempre que voy a Oporto me traigo algún descubrimiento. En esta ocasión ha sido una sesión fotográfica que dediqué a las esculturas de Juan Muñoz en el Jardim da Cordoaria. Este conjunto escultórico titulado Thirteen laughing at each other está compuesto de cuatro gradas en acero corten sobre las cuales hay trece figuras masculinas, fundidas en bronce, riéndose unos de otros. Con estos primeros planos que saqué he querido mostrar mi visión de esta escultura. La intención que tenía Juan Muñoz al realizar esta escultura fue ésta "I try to make you aware that something is really wrong". El desasosiego y la incomunicación fundidos en bronce.


martes, 9 de agosto de 2016

La cultura pastoril en el País Vasco

Ortzea eta Lurra
(Goian bego)
© Ilkhi, 1987

Ate-gurutzea
© Ilkhi 1988

En el libro titulado Cultura Pastoril - Artzaintza puede verse la incomprensión de la cultura vasca preindoeuropea. En una de las ilustraciones de este libro, junto a la eguzkilorea1 está la ate-gurutzea2, pero han elegido para la foto la cruz más "bonita y decorativa" en lugar de la más "tosca y rudimentaria" que aparece en la foto que saqué en la exposición celebrada en Bilbao en 1988. Lo que quiero mostrar es el sincretismo entre culturas diferentes. En la ate-gurutze que fotografié puede verse claramente el cáracter indéxico (al igual que en el hacha del Paleolítico, del Neolítico y de la Edad de los Metales hasta nuestros días) dirigido hacia ORTZEA (El cielo): el cielo icónico y receptivo que el vasco utiliza como protección espiritual. En la fotografía que titulé Ortzea eta Lurra (El Cielo y la Tierra) y que realicé junto a la cueva de Santimamiñe, se puede ver la mentalidad precopernicana, cuyo cielo era como una gran bóveda celeste y la tierra una extensión plana y finita. De ahí que la titulara Ortzea eta Lurra: ambos son antinómicos y a la vez complementarios. En el subtítulo que le puse, GOIAN BEGO (que esté arriba) se puede ver como las diferentes lenguas sí condicionan el pensamiento, puesto que las traducciones que se hacen al castellano son (que en paz descanse) o (que en gloria esté) la frase en euskera no dice nada de descanso ni de paz ni de gloria, sólo se refiere a la bóveda celeste. Yo en esta foto vi el fundamento cosmológico de GOIAN BEGO.

1 Flor de cardo silvestre que representa el sol, se ponía en la puerta principal del caserío para ahuyentar los malos espíritus.

2 Cruz de madera que los pastores ponían en la entrada de sus bordas para evitar que cayera el rayo sobre ellas.


domingo, 7 de agosto de 2016

Lados de espacio y tiempo pentagonales

© Ilkhi, 2016

Cuatro lados para un retrato
© Ilkhi, 2016


viernes, 5 de agosto de 2016

Une forme de décadence formelle

Carré noir sur un fond historique
© Ilkhi, 2016


jueves, 4 de agosto de 2016

martes, 2 de agosto de 2016

Un caserío transitorio en el mundo

Una luz y un pasillo de tiempo
© Ilkhi, 1983


En una aldea vizcaína llamada Uriondo pasaba los fines de semana de 1982 a 1985, en un caserío en el que no había agua corriente ni energía eléctrica. Era como si el tiempo se hubiera detenido hace dos siglos. El agua la cogíamos de una fuente comunal que había junto al caserío y las habitaciones las alumbrábamos con velas. Los aldeanos y aldeanas que allí vivían lo hacían de un modo muy parecido al de sus tatarabuelos. Allí no había explotaciones agropecuarias intensivas, por el contrario, un huerto para el consumo propio, un pequeño rebaño de ovejas y una vaca lechera, eso era todo. Estos aldeanos, excepcionalmente, bajaban a Bilbao y cuando lo hacían nos contaban lo muy desorientados que se sentían al pasear por sus calles. No había duda, aquel modo de vida estaba llegando a su fin.

Veinte años después volví a visitar Uriondo y me encontré semiderruido el caserío en el que habíamos estado en los años 80, otros caseríos habían sido rehabilitados, la energía eléctrica había llegado a la aldea y el agua corriente se había introducido en los caseríos, pero ya no había vida en la entrada de aquellos caseríos donde poder conversar con los aldeanos -probablemente ya habían muerto los que habíamos conocido entonces- pero tampoco se podía conversar con las nuevas generaciones, pues habían trasladado todas las "comodidades" de la urbe a la aldea y con ellas habían sellado el divorcio entre ellos y el cosmos. Habían roto el contrato que sus antepasados tenían con la naturaleza.


domingo, 31 de julio de 2016