jueves, 27 de diciembre de 2012

Betiere inora joaten eta hor egoten

© Ilkhi, 2012

© Ilkhi, 2012

egonEZegon
Ene irarlan-sailean, Zehaztasun Ezezaguna
© Ilkhi, 2012

Egon egonik
egonkeriarik ez

Hantxe banengo
hementxe nengoke

Haatikan
hortxe nago bizi izaten
so-ikika egoten

Horregatikan
ez dot inolaz
beste gune bat
egoterik ixten


© Ilkhi, 2012ko abenduaren 14an
Ene olerki-bildumean, Otarrizko aizkorea

  

martes, 25 de diciembre de 2012

Eguzkiaren zirkinak osatu eben gunea

 Gune txikerra bihotz handiagaz
© Ilkhi, 1983

lunes, 24 de diciembre de 2012

Esto no es Mædrid

 Libro de artista, Esto no es Mædrid
© Ilkhi, 2006-2008

 El cielo negætivo de Mædrid
© Ilkhi, 2008


domingo, 23 de diciembre de 2012

il principio di indeterminazione

il principio di esclusione
il principio di corrispondenza
En mi libro de artista, ENTartUNG der Kultur
© Ilkhi, 2771


viernes, 21 de diciembre de 2012

Epílogos y prólogos

Memorias Pintadas 
del 15 al 28 de noviembre de 1981, en la galería Windsor-Kulturgintza 
Fernando y Vicente Roscubas


Me ha venido a la memoria este texto con el que Txomin Badiola terminaba (a modo de epílogo) su crítica a la exposición Memorias Pintadas de los hermanos Roscubas. Se puede ver con claridad como el espectro del pasado se cierne sobre nosotros. Ese espectro nos sigue hablando.

"También es la denuncia de la situación cultural de una sociedad que no permite que el individuo juegue a otra cosa de lo que se espera que juegue, que no entiende que el artista pueda ser más útil fuera del arte, que necesita de bufones y decoradores que adornen el mundo en vez de cambiarlo. Para finalizar, no puede dejar de recordarme esta obra de los Roscubas a aquella otra de Duchamp: "Boîte-en-valise"(1936-41), hecha cuando el artista iba a emigrar a América, y que consistía en una maleta conteniendo reproducciones de sus pinturas y un frasco con aire de París, una especie de equivalente al colchón emplumado de la abuela que llevaban los emigrantes. Y es que la situación no es para menos, da la sensación de que los Roscubas están haciendo "su maleta" y esto es algo que ninguna sociedad puede permitirse, pero que de hecho alegremente se lo permite."
Noviembre de 1981, en Bilbao
Txomin Badiola

Pienso que ya es hora de escribir, pintar, esculpir, fotografiar "prólogos" que no sirven para introducir una obra, que tampoco significan lo que dice la RAE, sino que son la obra en sí misma como experimentación que se adelanta al logos. Yo lo hago, tenga o no tenga la sociedad el mínimo interés por estos prólogos, pues el prefijo "post", tan de moda en las tres últimas décadas, sólo indica pobreza de imaginación en ese discurso de la utopía presentista que abrazan el poscapitalismo y el posliberalismo imperante.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Urez egindako gunea

 Haitzak hitz egitean dihardu
© Ilkhi, 2006


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Atzamarren aldizkakotasuna

Barnean dagoen ikusbiraren aztarrena
© Ilkhi, 2002


martes, 18 de diciembre de 2012

Gune batzu inongo inon ez dagoz

© Ilkhi, 2012

Hemengoak, horkoak eta hangoak norabide barik
Ene irarlan-sailean, Zehaztasun Ezezaguna
© Ilkhi, 2012



lunes, 17 de diciembre de 2012

Grabitazio emetxoa

 Askaduna
© Ilkhi, 2012


sábado, 15 de diciembre de 2012

domingo, 2 de diciembre de 2012

Hain maite dodan iratze-usaina

 Iratze luma batzu
© Ilkhi, 2012


viernes, 30 de noviembre de 2012

Un filósofo clarividente del siglo XX

Filósofo clamando en el desierto
© Ilkhi, 2012

El filósofo y psicoanalista Cornelius Castoriadis nació en Constantinopla (actual Estambul) en 1922 y murió en París en 1997.

Los textos que dejo bajo estas líneas los he extraído de un ensayo que Castoriadis escribió en diciembre de 1978, titulado: Transformación Social y Creación Cultural.

Creo que estos pensamientos de Castoriadis deberían tenerse muy en cuenta en este presente "pluscuamperfecto" que a muchos no les permite analizar con perspectiva lo que está ocurriendo.

Pero también queda abierta, o más bien, debe ser nuevamente planteada una cuestión que por cierto no es para nada original, pero que ha sido regularmente encubierta por los modos de pensamiento heredados, aun los que se pretenden «revolucionarios»; la cuestión de la creación cultural en sentido estricto, la disociación aparente del proyecto político de autonomía y de un contenido cultural, las consecuencias pero sobre todo los presupuestos culturales de una transformación radical de la sociedad.

Mi tesis es más bien que la destrucción de la cultura, en ese sentido específico estrecho, está ya ampliamente avanzada en la sociedad contemporánea, que las «obras del espíritu» ya están casi completamente transformadas en ornamentos o monumentos funerarios, que sólo una transformación radical de la sociedad podrá hacer del pasado otra cosa que un cementerio visitado en forma ritual, inútilmente y cada vez menos, por algunos parientes desconsolados y maniáticos.

De 1400 a 1925, en un universo infinitamente menos poblado y mucho menos «civilizado» y «alfabetizado» que el nuestro (de hecho: en apenas una decena de países en Europa, cuya población total era a principios del siglo XIX todavía del orden de 100 millones) se encontrará sólo un genio de primera magnitud por cada decenio. Y he aquí, después de cerca de cincuenta años, un universo de tres o cuatro mil millones de humanos, con una facilidad de acceso sin precedente a lo que, aparentemente, habría podido fecundar e instrumentar las disposiciones naturales de los individuos -prensa, libros, radio, televisión, etcétera- que no ha producido sino un número ínfimo de obras de las que se pudiera pensar que de aquí a cincuenta años, se considerasen como maestras. Por supuesto, la época no podría aceptar este hecho. Así, no solamente inventa genios ficticios, sino que ha innovado en otro campo: ha destruido la función crítica.

El oficio del crítico contemporáneo es idéntico al del agente de bolsa, tan bien definido por Keynes: adivinar lo que la opinión media piensa que la opinión media pensará.

¿Puede existir creación de obras de arte en una sociedad que no cree en nada y que no valora nada verdadera e incondicionalmente?

Pero existe otro modo de heteronomía nacido ante nuestros ojos: la pretendida «tabula rasa» del pasado que es en verdad (porque nunca hay «tabula rasa») la pérdida de la memoria viviente de la sociedad; en el mismo momento en el que se hipertrofia su memoria muerta (museos, bibliotecas, monumentos clasificados, bancos de donaciones, etcétera), la pérdida de un lazo sustantivo y no sujeto a su pasado; a su historia.

No habrá transformación social radical, nueva sociedad, sociedad autónoma, más que por y en una nueva conciencia histórica, que a la vez implique una restauración del valor de la tradición y otra actitud frente a ella, otra articulación entre ésta y las tareas del presente-porvenir. Ruptura con la servidumbre al pasado en tanto pasado, ruptura con las ineptitudes de la «tabula rasa»; ruptura también con la mitología del «desarrollo», los fantasmas del crecimiento orgánico, las ilusiones de la acumulación adquisitiva.

Cornelius Castoriadis

 

martes, 27 de noviembre de 2012

Kanpoko ta barneko argiaren batasuna

Iratxo baten ahosabaian
Ene irarlan-sailean, Zehaztasun Ezezaguna
© Ilkhi, 2012

Baso hartan
ikusi neban
iratxo baten
ahosabaian
gertatu zan
batasunean

Argi bietan
bide batez
itzal gabez
mintzarakoan
hiztun bat lez
hegal hegalez
gune banatan
hitzez ta egitez

© Ilkhi, 2012ko hazilaren 25an
Ene olerki-bildumean, Otarrizko aizkorea

  

sábado, 24 de noviembre de 2012

Perpendicularidad insondable en Lezinaga


Transiciones semánticas en el campo de batalla
 En mi libro de artista
αἰών αἰσθητός en el valle de Berrueza
  © Ilkhi, 2002